Preguntas frecuentes
- ATM
- Drenaje Linfatico Postoperatorio
- Fisioterapia a Domicilio
- Induccion Miofascial
- Inicio
- Linfedema y Lipedema
- Pilates Clínico / Readaptación
- Tarifas y Sesiones
El linfedema es una enfermedad crónica, por lo que no se puede curar. Sin embargo, con un tratamiento adecuado se puede controlar el volumen y mejorar mucho la calidad de vida.
Sí, el drenaje linfático puede ayudar a reducir el volumen y la sensación de pesadez. En casos más avanzados también es necesario utilizar medidas de compresión.
El tratamiento suele tener una fase intensiva inicial y después un mantenimiento periódico para evitar que el edema vuelva a aumentar.
Sí, y además es recomendable. El ejercicio terapéutico ayuda a activar la circulación linfática y mejorar el control del edema.
Se puede, pero de forma progresiva y guiada. Es importante hacerlo con asesoramiento para evitar sobrecargar el sistema linfático.
Es el tratamiento de referencia para el linfedema. Combina drenaje linfático manual, vendaje multicapa, uso de prendas de compresión y ejercicio terapéutico para reducir y controlar el edema.
Depende de la fase del tratamiento. En fases intensivas suele utilizarse vendaje multicapa, mientras que en fases de mantenimiento puede utilizarse la media o manga de compresión.
En algunos casos sí, especialmente cuando el volumen ya está controlado. Sin embargo, cuando el edema es mayor, el vendaje multicapa suele ser más eficaz.
El tratamiento fisioterapéutico del linfedema se basa en la terapia descongestiva compleja, que combina drenaje linfático manual, vendajes, prendas de compresión y ejercicio terapéutico para mejorar el funcionamiento del sistema linfático.
Sí. Aunque el linfedema es una enfermedad crónica, la fisioterapia especializada puede ayudar a reducir el volumen, mejorar la movilidad y disminuir la sensación de pesadez.
El linfedema es una alteración del sistema linfático, mientras que el lipedema es una enfermedad del tejido adiposo. Aunque pueden coexistir, su tratamiento es diferente.
El lipedema es una enfermedad crónica del tejido adiposo, por lo que no tiene cura. Sin embargo, con un tratamiento adecuado se puede mejorar mucho la calidad de vida.
El abordaje suele incluir ejercicio adaptado, uso de medias de compresión y una dieta antiinflamatoria supervisada por profesionales especializados.
En el lipedema puro el drenaje no reduce el volumen. Sí puede ser útil si existe linfedema asociado o para mejorar la sensación de pesadez.
El diagnóstico suele realizarlo un médico especialista, como un cirujano vascular o un especialista en linfología. Después, el tratamiento puede incluir fisioterapia especializada.
El lipedema suele manifestarse como un aumento desproporcionado del volumen en piernas o brazos, acompañado de dolor o sensibilidad al tacto. El diagnóstico debe realizarlo un médico especialista.
El tratamiento suele incluir ejercicio adaptado, dieta adaptada, uso de medias de compresión y seguimiento por profesionales especializados en esta patología.
Habitualmente se pauta un mínimo de diez sesiones, que se realizan varias veces por semana y luego se van espaciando.
En muchos casos se puede comenzar al día siguiente de la cirugía, aunque siempre depende del protocolo que marque el cirujano.
Las primeras sesiones pueden resultar algo molestas debido a la inflamación del tejido, pero las maniobras son suaves y buscan mejorar la recuperación.
Sí, uno de sus objetivos es prevenir la fibrosis y ayudar a que la piel se adapte correctamente al tejido tras la cirugía.
Sí. Las pautas del cirujano, como el uso de fajas o prendas de compresión, son fundamentales para una buena recuperación.
El drenaje linfático manual es una técnica que estimula el sistema linfático para mejorar la circulación de la linfa, reducir edemas y favorecer la recuperación tras cirugías o lesiones.
Puede ser recomendable en casos de linfedema, postoperatorios de cirugía estética, retención de líquidos o procesos inflamatorios.
El drenaje linfático ayuda a reducir la inflamación, favorecer la reabsorción de hematomas y prevenir la fibrosis, contribuyendo a una mejor recuperación.
Generalmente se recomiendan varias sesiones en las primeras semanas después de la cirugía, que posteriormente se van espaciando según la evolución del paciente.
Es una técnica manual que trabaja sobre la fascia, una membrana que recubre músculos y tejidos del cuerpo. Su objetivo es liberar restricciones y mejorar la movilidad.
No exactamente. Aunque se utilizan las manos, no es un masaje relajante como los de estética o spa. Es un tratamiento terapéutico específico.
Porque las tensiones del cuerpo están conectadas a través de la fascia. A veces el origen del problema está en otra parte del cuerpo.
No. Las técnicas de inducción miofascial se realizan sin aceites ni cremas para poder trabajar mejor el tejido.
Se emplea en dolores musculares, problemas de espalda, restricciones de movilidad y muchas otras patologías del aparato locomotor.
La terapia manual es súper segura y recomendable para hernias.
Sí, trabajo desde el origen de la compresión en la espalda para liberar el nervio y que el dolor deje de irradiar hacia la pierna.
Generalmente se recomiendan varias sesiones en las primeras semanas después de la cirugía, que posteriormente se van espaciando según la evolución del paciente.
Sí. La fisioterapia puede mejorar la movilidad de la articulación temporomandibular y reducir la tensión muscular asociada.
En algunos casos sí. El tratamiento intraoral permite relajar músculos profundos que influyen en la mandíbula.
Sí. Las tensiones de la articulación temporomandibular pueden generar dolor cervical y cefaleas.
Depende de cada persona. Algunas mejoran rápidamente y otras requieren un tratamiento más progresivo.
En muchos casos sí. El trabajo suele realizarse en coordinación con dentistas especializados en CAT (Compromiso de la articulación témporomandibular).
Para personas que han tenido una lesión o quieren recuperar seguridad en el movimiento.
No. Se trabaja principalmente con el propio cuerpo, respiración y control del movimiento.
Sí, siempre que el ejercicio esté adaptado y supervisado.
Es recomendable venir con ropa deportiva cómoda que permita moverse con facilidad.
Sí. Aprender a moverse mejor ayuda a prevenir futuras lesiones.
El pilates clínico se adapta a cada persona y a su lesión. Los ejercicios se realizan de forma más pausada, explicando cómo debe moverse cada parte del cuerpo para evitar sobrecargas.
No. En el pilates clínico el trabajo está guiado por un fisioterapeuta y se centra en el control del movimiento y la recuperación funcional.
No necesariamente. En el pilates clínico los ejercicios se adaptan a cada persona según su lesión, movilidad y nivel de dolor.
Sí. Parte del objetivo es que el paciente entienda cómo se mueve su cuerpo para poder evitar recaídas en el futuro.
Sí. En la primera sesión se realiza una historia clínica y valoración completa para orientar el tratamiento.
Se puede pagar con tarjeta, Bizum o efectivo. También es posible pagar por adelantado para agilizar la sesión y beneficiarse de una mejor tarifa.
Sí, en todos los casos se puede solicitar factura.
Actualmente existen bonos de sesiones para drenaje linfático postoperatorio.
El servicio se realiza principalmente en la zona de costa entre el Grau de Castellón y Oropesa, incluyendo Benicàssim, Montornés y Torre Bellver.
Sí, el tratamiento se realiza con camilla portátil para poder trabajar en condiciones similares a las de la consulta.
Prácticamente los mismos que en consulta: terapia manual, drenaje linfático o ejercicios terapéuticos adaptados.
La fisioterapia a domicilio está pensada para personas que prefieren recibir el tratamiento en casa o que tienen dificultad para desplazarse a consulta.
Es una opción frecuente para personas mayores, pacientes con movilidad reducida o personas que quieren evitar desplazamientos y ahorrar tiempo.
También puede ser muy útil para quienes están de paso por la zona de Castellón y la costa, por ejemplo durante unas vacaciones en un apartamento, un camping o viajando en caravana o camper.
En estos casos, el tratamiento se realiza con camilla portátil y con las mismas técnicas que se utilizan en consulta.
Cada sesión dura 60 minutos completos. Este tiempo permite realizar la valoración, aplicar el tratamiento y revisar la evolución sin prisas.
No es necesario. El fisioterapeuta puede realizar una valoración propia para orientar el tratamiento. Si fuera necesario, se recomendará acudir al especialista correspondiente.
Si tienes radiografías, resonancias o informes médicos, es recomendable traerlos. Pueden ayudar a entender mejor la situación y adaptar el tratamiento.
Mi método se basa principalmente en terapia manual y acompañamiento durante todo el proceso. El objetivo es aliviar el dolor, pero también ayudar a que cada persona entienda su cuerpo y participe activamente en su recuperación.
No se trabaja directamente con seguros. La sesión se abona en consulta y, si tu seguro tiene reembolso, puedes solicitar factura para tramitarlo.
Depende de cada caso y de la patología. Algunas molestias mejoran en pocas sesiones y otras requieren un seguimiento más prolongado.
